Mostrando entradas con la etiqueta finanzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta finanzas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de junio de 2017

EL PAPEL DEL CONTADOR PUBLICO ANTE LOS AVANCES TECNOLÓGICOS

Vivimos en una sociedad cambiante enfocada casi plenamente a la parte económica, con grandes avances tecnológicos y científicos que determinan un mejor nivel y calidad de vida; debido a esta continua, además deseosa forma de superación y trabajo, que construimos y soportamos día a día, la Contaduría Pública, cuenta actualmente con una gran relevancia en todos los sentidos prácticos de nuestra realidad. 

Así, al pasar de los tiempos la importancia adquirida por ésta se ha incrementado, adoptando grandes papeles y adquiriendo una estructura y desempeño más formal, controlado en toda su amplitud. El Contador Público de hoy es demandado por su capacitación específica en la construcción de información, necesaria para la gestión interna y externa de la empresa. Su relación con los medios y avances tecnológicos, generan la necesidad de proveer al futuro profesional de una formación integrada con el manejo de procedimientos y sistemas informáticos para hacer su labor más eficaz y eficientemente. 


El impacto que ha tenido la tecnología en el área de la contabilidad, está fuera de toda duda. Las tecnologías de información operan como motor de cambio que permite dar respuestas a las nuevas necesidades de información. El uso de las nuevas tecnologías optimiza y favorece el proceso de aprendizaje, Los Contadores no pueden quedarse atrás en el área del conocimiento, la cual es un reto día tras día a un desafío constante para estar preparados para tomar las mejores decisiones y aplicar los diferentes conocimientos.

 El reto de los contadores públicos frente a los avances tecnológicos es de gran impacto ya que la globalización de información en el mundo hace que sea necesario la adaptación al cambio y uso de cada una de las herramientas necesarias para un buen desempeño de la profesión frente a la innovación. La informática le permite un ahorro significativo de tiempo al Contador, porque éste ya no tiene que clasificar ni registrar datos, que al final no constituyen funciones finales de la contabilidad. El desarrollo y sistematización de la contabilidad ha liberado al Contador de esta fase del proceso, lo que le permite encargarse de otras cosas como el análisis y la interpretación de la información que brindan los programas informáticos.

 Hoy en día no se cataloga al Contador como la persona que solo cuenta cifras, hoy el Contador es alguien distinto, y gracias al avance tecnológico, éste juega un papel muy importante dentro de la organización como interprete de las cifras que le ofrecen los paquetes contables y otros sistemas. El objetivo primordial de la contabilidad es suministrar información a los usuarios de la misma, y la informática permite que esa información le llegue a los usuarios más rápidos, completos, confiables, comprensibles, objetivos y oportunos. Gracias a la informática, la contabilidad se puede aplicar en todo tipo de empresa, en organizaciones del Estado y en entidades sin ánimo de lucro, convirtiéndose ésta en una poderosa herramienta de información

viernes, 26 de noviembre de 2010

Cómo controlar las deudas

Existe gran cantidad de fórmulas para establecer una proporción aceptable entre deudas e ingresos. Sin embargo, es tanta la diversidad de circunstancias que muchas de esas fórmulas son poco prácticas. Por ejemplo, algunos economistas creen que una familia puede apartar el 30% de sus ingresos brutos para pagar la vivienda —amortizaciones de hipoteca o pagos de alquiler—. No obstante, es posible que las familias muy pobres no puedan dedicar a la vivienda ese porcentaje de sus ingresos. De este ejemplo se desprende que las fórmulas generales suelen ser demasiado vagas, por lo que es mejor que el problema de controlar las deudas se analice a nivel individual.

Algunas deudas pueden ser admisibles, pero en esos casos se requiere discernimiento y cuidadosa administración. Por ejemplo, la mayoría de las personas no pueden comprar una casa sin contraer deudas. No sería realista pensar que una familia debe vivir de alquiler hasta que hayan ahorrado suficiente dinero para pagar una casa al contado. Probablemente nunca podrían hacerlo. Sin embargo, quizás la familia llegue a la conclusión de que el dinero que están pagando en concepto de alquiler podría canalizarse hacia el pago de la hipoteca de una casa, porque aunque necesitarían muchos años para terminar de pagar la hipoteca, tal vez consideren que en su caso resulta más práctico hacerlo de esta manera.

Si tenemos en cuenta que el valor de la casa probablemente aumentará con el tiempo, se entiende que aunque los pagos de la hipoteca quizás sean más elevados que el alquiler mensual, la familia mejora su situación económica, pues están creando valor líquido de propiedad, es decir, el valor de la casa después de haber deducido la cantidad en que está hipotecada. Por tanto, una hipoteca sobre una casa a un tipo de interés razonable y con pagos asequibles, puede ser una deuda aceptable. Lo mismo puede decirse de otras compras de envergadura pero necesarias para la familia.
Otros tipos de deuda pueden ser totalmente inadmisibles y hay que saber rechazarlas. La mejor pauta para conseguirlo quizás sea la siguiente: No compre lo que no necesite y no pueda pagar. Evite ser un comprador impulsivo. Aunque algo esté a mitad de precio, si usted no puede pagarlo deja de ser una ganga. No pida préstamos para comprar artículos de lujo. No haga viajes de vacaciones que no pueda pagar antes de partir. Tarde o temprano hay que pagar todo lo que uno compre. Las tarjetas de crédito son útiles para evitar llevar dinero en metálico, pero resultan muy caras cuando se utilizan como medio de pedir dinero prestado.

Cómo liquidar las deudas

Algunas personas quizás opinen que los consejos sobre cómo controlar las deudas les han llegado demasiado tarde. “Ya me encuentro bajo una avalancha de facturas y obligaciones. ¿Cómo puedo salir de esta situación?” La verdad es que nunca es demasiado tarde para empezar.

Lo primero sería ponerse en contacto con un banco confiable. Si usted debe pedir un préstamo, un banco probablemente sea el que pueda ofrecerle el mejor tipo de interés. Si su banco no le quiere conceder el préstamo, es muy posible que le esté haciendo un favor. Recuerde, el negocio de los bancos es prestar dinero, y si parece razonable se lo prestarán.

En segundo lugar, debe empezar a pagar sus deudas de manera organizada. Bosqueje por escrito el cash-flow o flujo de caja que usted piensa tener durante los siguientes veinticuatro meses. Sea realista. Incluya hasta el más mínimo ingreso que espera tener y entonces apunte todo lo que tenga que pagar. Aparte cierta cantidad para gastos que en ese momento ni siquiera se le ocurran. Anote las deudas en orden de prioridad y luego distribuya su dinero de manera equilibrada para que siempre pueda pagar al menos parte de cada una de ellas. Establezca fechas concretas para la liquidación de cada deuda.

Además de utilizar este método de pagos, considere dónde podría reducir gastos. La reducción de deudas siempre requiere algo de sacrificio. ¿Es posible reducir la factura de la compra adquiriendo artículos de oferta o sustituir algunos ingredientes por otros más económicos a la hora de planear los menús? ¿Puede recortar sus vacaciones, reducir su nivel de vida o disfrutar con menos frecuencia de algunos artículos de lujo? A veces simplemente tenemos que ser duros con nosotros mismos. Algunos gastos pueden cambiarse de la columna de “artículos de primera necesidad” a la de “lujos”.

Una vez que tenga bosquejado por escrito un método de pagos, considérelo con su apoderado del negociado de préstamos bancarios. Ver que usted está resuelto a pagar sus deudas le causará buena impresión. Quizás pueda mostrarle cómo mejorar su método de pagos y, según el país de que se trate, hasta podría sugerirle un préstamo de consolidación de la deuda. En ese caso, asegúrese del tipo de interés que se le impondrá y de la cantidad de tiempo que le conceden para liquidar la deuda consolidada. Por lo general, con ese tipo de préstamo se efectúan pagos inferiores durante un período de tiempo más largo. No obstante, no caiga en la tentación de utilizar la consolidación de deuda para pedir prestado más dinero.

¡Comuníquese!

Para que cualquier programa de reducción de deudas tenga éxito, hace falta comunicación. Visite o telefonee a cada uno de sus acreedores. Si cree que puede ser de ayuda, enséñeles el método de pago que piensa seguir, pero tanto si hace esto como si no, al menos hable con ellos. Recuerde que los acreedores quieren saber lo que usted está haciendo y manténgalos informados. Lo que un prestamista no puede tolerar es el silencio, pues este se interpreta en seguida como una señal de indiferencia por su parte o hasta de que rehúsa pagar. Muchos acreedores han entablado pleitos para recuperar su dinero solo porque nadie se molestó en explicarles lo que estaba sucediendo.

¿Debería usted considerar la posibilidad de declararse en quiebra? En algunos países todas las personas tienen el derecho de beneficiarse de tales provisiones legales, pero no es algo que deba tomarse a la ligera. El que contrae una deuda, contrae una responsabilidad, y en ella hay implicada una obligación moral. Declarándose en quiebra, usted crea problemas para otros, y además eso queda como una mancha en su registro.

No hay nada malo en seguir el proceder de antaño de pagar los gastos según vayan surgiendo. Lo cierto es que lo mejor es empezar por no contraer deudas, si es posible. Las deudas pueden ser como arenas movedizas que le van absorbiendo. Rick y Lois se dejaron engullir por ellas. Ellos tienen que hacer cambios, pero poco a poco podrán salir a flote.
Si usted estuviese enterrado bajo una avalancha literal, utilizaría hasta el más mínimo grado de movilidad que tuviera para cavar y poder salir. Tal vez sea un proceso lento, ¡pero funciona! Recuerde: sin importar cuánto tiempo se necesite o cuántas dificultades haya que vencer para liquidar las deudas, merece la pena el esfuerzo.

martes, 23 de noviembre de 2010

Buró de crédito

Siempre es un buen momento para ponerse al corriente con los préstamos, sobre todo ahora que los deudores de Hacienda también serán reportados a las Sociedades de Información Crediticia (SIC), mejor conocidas como burós de crédito.

Tener una mala calificación en los grupos Buró de Crédito o Círculo de Crédito, los únicos en su ramo a nivel nacional, puede implicar que le nieguen un préstamo para comprar una casa o un coche.

Sin embargo, ser boletinados por el fisco, “aunque suene drástico no es algo necesariamente negativo, porque ayuda a fortalecer las funciones de los burós de crédito. Además, tiene que ver con la capacidad de pago de las personas”, opinó Marco Carrera Santa Cruz, vocero de la Condusef.

Pero no se alarme. Si usted se atrasó un par de meses en sus declaraciones fiscales no será reportado de inmediato.

“Si no atiende a las llamadas por teléfono, los correos electrónicos, los requerimientos; si no atiende las multas, embargos, remate de bienes, aseguramiento de cuentas bancarias, en última instancia se les manda a las Sociedades de Información Crediticia”, informó por su parte Pedro Canabal, vocero del SAT.

“Lo importante es decir que si la gente se confía y no paga los impuestos, tarde o temprano aparecerán con una mala nota en las Sociedades de Información Crediticia”, informó el funcionario de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.

Medidas extremas

De acuerdo con Canabal, el envío de boletines al buró no es nada nuevo, ya que se hace desde junio del 2008.

Desde entonces, el SAT ha reportado a más de 130,000 deudores y 60% de ellos son personas morales, es decir empresas. En ese lapso, la autoridad ha logrado recuperar más de 2,000 millones de pesos.

La nota cobró relevancia la semana pasada porque una persona presentó una queja ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación porque consideraba que eso violaba sus garantías individuales, pero el máximo tribunal resolvió que era una medida constitucional.

Dicha ley no autoriza a proporcionar cualquier información fiscal o expectativas de créditos, sino sólo información de créditos fiscales previamente determinados.

Los representantes de Buró de Crédito y Círculo de Crédito no estuvieron disponibles para comentar sobre el tema.

Buenas noticias para los cumplidos

No es una lista negra

Estar en los burós de crédito no necesariamente es malo porque ahí están todos: los que pagan y los que no.

“Sólo es un registro donde se ve qué tan cumplidos somos en materia financiera”, opinó Marco Carrera Santa Cruz, vocero de la Condusef.

La ventaja de contar con un historial crediticio limpio es que puede facilitarle la obtención de más préstamos y créditos, ya que usted está demostrando que es una persona que cumple con sus deudas. ¿Quién puede revisar su reporte de crédito? Nadie sin su autorización, de acuerdo con la Condusef.

Sin embargo, empresas a las que les deba, como un banco o una automotriz, pueden acceder a dicho reporte para verificar que usted está cumpliendo con sus pagos.

Seis pasos para limpiar el historial de crédito

Todos estamos en el buró de crédito: los que pagamos y los que no. La diferencia es que unos tienen reporte negativo y otros, positivo. Es una especie de currículum crediticio, por eso es importante mantenerlo actualizado y en perfectas condiciones. Aquí algunos consejos:

• Pague o abone a sus deudas puntualmente.

• Recuerde que sus deudas incluyen: impuestos, teléfono, televisión por cable, auto, hipoteca, gimnasio, tarjeta de crédito y un largo etcétera.

• Mantenga sus datos actualizados para que los estados de cuenta lleguen correctamente.

• Escriba sus datos (nombres y direcciones) completos para evitar errores de duplicidad en los documentos.

• Si no cree necesario, renegocie sus deudas
con sus acreedores.

• Revise con frecuencia su historial crediticio,
así podrá corregir cualquier mancha.

Fuentes: Sociedades de Información Crediticia y Condusef.